
En renglones de mis tardes
Cuando te doy al encuentro…
Sí, te reconozco al pensarte,
si no tardas, te espero,
que tengo para gastarme
otra vida en tu cuerpo…
Vistes de miradas ajenas
mientras abrigas tus miedos,
si vendes caras tus penas,
vendes baratos tus sueños.
En mi voz sombría
libra merecida condena,
entre mi pecho tu espalda
derramados por la arena
esperando, la marea enfría
lo que el alma calienta.
Miguel Sánchez Moreno.